La mujer despertó de golpe. Una pesadilla. Se deslizo de la cama y camino con pasos cortos hacia la ventana. Su marido dormía placidamente. Se quedo quieta para cerciorarse que el hombre estuviera aun dormido. La quietud se apodero de ella.
Qué hora serían?
Observo el reloj antiguo de pared. Sus agujas indicaban 3 de la mañana. Se volvió a la ventana: Qué estaría haciendo el vecino a estas horas? Escudriño la mirada para poder ver mejor. Apoyo la nariz en el vidrio. Observo que una figura se deslizaba en el segundo piso, estaba despierto. Pro primera vez en semanas, hizo una mueca parecida a una sonrisa. De repente, le pareció escuchar un ruido de sabanas, quizás su marido se estaba despertando?
Se dio vuelta de golpe, pero el hombre permanecía en la misma posición como lo recordaba. Las piernas desparramadas ocupaban la mitad de la cama, la boca abierta, y el suave sonido de su respiración.
Agudizo el oído. Su esposo dormía profundamente.
Se miro desnuda a la luz de la luna…siempre se asomaba denuda para ver a su vecino. Mientras observaba la casa del frente, recorrió lentamente su cuerpo con la palma de la mano sin dejar de observar los movimientos de la silueta que podía distinguir por las ventanas. Lentamente se masajeo los pezones, bajo por el vientre, se froto el pubis. Noto que estaba traspirada. Sintió su palma húmeda, y se excito como cada vez que espiaba a su vecino. Su vecino lo intrigaba, era un autentico misterio. Contuvo los gemidos, no quiso hacer ruido.
El vecino… (cual seria su nombre?) parecía estar fumando un cigarrillo y caminando por la casa.
Su indiferencia la estimulaba más. Ya no sabia que hacer para llamar su atención!. Siempre había tenido los hombres que quería, solo les hacia una seña con la mano y los inútiles e idiotas venían corriendo con la lengua afuera, dispuestos a demostrarle que cada uno era el mejor, el único, y que ninguno la haría sentir igual…patrañas…en el fondo los odiaba a todos, muñecos parlantes, sus cuerpos blancos, vientres prominentes, sus enormes miembros, su respiración pesada, sus ojos entrecerrados cuando le lamían la entrepierna desesperados. Ella disimulaba mil orgasmos, pegaba gritos ensordecedores, ellos felices hinchaban sus enormes pechos orgullosos…y le decían: acabaste? Te gusto? Y la pregunta que le daba arcadas cuando nos volvemos a ver…?
Pobres infelices…se creían que por penetrarla habrían hecho alguna diferencia en su vida. Para ella era lo mismo, una vez que terminaban y se acostaban mirando el techo (Todos hacían lo mismo) se levantaba y se bañaba para sacarse el olor a frustración de no sentir, del desamor, la sensación de vacío que provoca dejarse usar para sentir algo, pero nunca lo lograba….se frotaba hasta dejarse la piel en carne viva…ese dolor sin marcas que todos estos animales calientes le provocaban…odiaba el hombre fácil y orgulloso de su pene. Ella quería otra cosa, y lo tenía en la casa del frente. Ella quería el misterio, la complicación de saber sin saber, el sujeto lleno de algo para ofrecer o no, pero no sabíamos que. Solo sabia una cosa, tenia que averiguarlo y ella sabia como.
El idiota de su marido no parecía darse cuenta. Ella solo le servia un plato de comida de vez en cuando y el solo la atravesaba con la mirada. Le hacia preguntas que ella solo respondía con un ademán de cabeza. Ya ni lo escuchaba, le aburría.
En realidad, si lo sabia, no parecía importarle. Nunca lo había querido, simplemente, no le había quedado otra salida. Era demasiado joven.
Desde tiempos inmemoriales, ella nunca había sido normal y su familia había hecho intentos fallidos de ocultarlo. Todos había respirado cuando el se la había llevado. Solo tenia 18 años, y su marido, 20 años mas grande que ella, prácticamente la habían cambiado por una casa para sus padres fuera de la ciudad, un auto usado, y ella sin saber muy bien que es lo que hacia, se había embarcado en un matrimonio infeliz con un desconocido con quien no tenia nada en común y prácticamente la había violado la primera noche. Era la única vez que su madre la había abrazado y sonreído, el día que habían recibido ese viejo auto usado y las llaves del que aun seguía siendo el hogar de su familia. Luego de su boda, jamás los había vuelto a ver. ..
Sintió escalofríos recordar su noche de bodas. Recordo lo único que parecía no querer ser parte del olvido: las cortinas que suavemente se mecían por el leve viento de ese mes de enero mientras ese desconocido que la había tomado como esposa, la montaba una y otra vez... Recordó observar esas cortinas en un punto fijo, apretar los dientes, pensando que esta tortura que era parte del matrimonio acabaría pronto y seria como una horrible enfermedad que también tendría un final, con la diferencia que pasaba todas las noches, sin respiro, sin fines de semana… Odio a ese hombre desde ese minuto y se juro una y otra vez que jamás tendría hijos con el ni con nadie. No traeria criaturas a este miserable mundo donde el sufrimiento era lo único que parecía rodearle. Volvió a cerrar los ojos fuerte para poder olvidar el cuerpo aplastándola y diciéndole que era una putita cuyos padres habían intercambiado como si fuera una transacción comercial. Desde ese día, no había vuelto a hablar con nadie, solo lo indispensable. Se encerró en si misma para no dejar que nadie pasara ni permitirse que nadie la hiciera sufrír. El cuerpo era de fácil acceso pero su mente estaba derrumbada y herméticamente cerrada con varios candados.
Pero este hombre era distinto…tenia magia, tenia aura, tenia algo…
Sintió un enorme deseo por ese sujeto gris oscuro y dos gotas le cayeron por entre las piernas…se las seco con la yema de los dedos y pensó cuanto lo deseaba. Entrecerró los ojos, Se chupo el dedo y se lo paso por el tajo húmedo lentamente, centímetro x centímetro…. Sintió espasmos por varios segundos. Uno, dos, tres, contuvo la respiración. Tenia la garganta seca. Los pezones duros como pastillas de chocolate, se froto un poco mas para prolongar esa sensación que le demostraba que a pesar de estar muerta, aun seguía viva……se tapo la boca para no gritar como un animal herido.
Apoyo la frente en la ventana y miro la punta de sus pies desnudos.
Esa noche era diferente…con mirar no le alcanzaba.
Lentamente y sin vestirse bajo por las escaleras y observo la puerta de entrada
Lentamente camino hacia la puerta, y escuchó el chasquido del cerrojo. Le pareció escuchar algo arriba, permanecio inmovil. Ningún ruido parecía interrumpir la soledad de la noche. Sacudió la cabeza. Debe ser el viento, entonces abrió la puerta y Pausadamente y desnuda bajo la luz de la luna fue en busca del destino, tratando de no pisar los miles de vidrios que por semanas ella se había encargado de desperdigar semana tras semana, por meses...
Miro la puerta de la casa del frente como si fuera el único objeto de su deseo…la enorme puerta de madera oscura de su vecino yacia oronda y orgullosa frente a ella.
Sintió la puntada de un vidrio en el pie…la sangre empezó a correr entre los dedos, pero ella ya no sentía nada… Esta noche sos mío-murmuro entre dientes- esta noche…a mi no te me escapas…esta noche voy detras de ti...
Tuesday, December 13, 2011
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2 comments:
Wow sin palabras me has dejado hoy!!!!!!!!!!!!!!
Excelente tu texto
El final del año se acerca espero que estes bien con vos y Petra
un beso
gracias mucha.
Estoy viajando y con poco tiempo.
Como siempre, en esos mood swings mios donde uno nunca sabe en que parte de la montana estare parada. ;)
Te mando unas felices fiestas, que decirte, uno es tan feliz como uno cree que lo es. :)
Besos a todos siempre, y perdon por las ausencias pero de vez en cuando aparezo
Petra
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